ENLACE SÁNCHEZ- GÓMEZ
Llega lo época estival y con ella las diferentes celebraciones de la sociedad española y extranjera. Cada una con su estilo y su sello diferenciador. La boda de Jeff Bezos, que paralizó todo excepto la caja registradora en Venecia, la de la hija de Quique Flores en Jávea o la pedida de mano de dos familias gitanas que acabó con una batalla campal seguida de un tiroteo con el balance de un muerto y muchos heridos. Pero la boda que acapara nuestra atención y la de todos los españoles que no son amigos de Bezos es la de nuestros flamantes presidentes de gobierno, Pedro y Begoña.
El tan esperado enlace por fin se celebra y allí ha enviado La estética del perdedor ha enviado al mejor de sus reporteros para que cubra el notición que te cagas del año, de la década y del siglo.
La ceremonia civil se ha celebrado en la intimidad en las dependencias de la Ciudad de Justicia de Valencia. Únicamente accedieron los contrayentes, sus familiares directos, incluido David, el hermano del novio. Ofició la misma S.Sª el juez D. Juan Carlos Peinado, que pudo hacerlo con la preceptiva autorización del C.G.P.J. para poder ejercer fuera de su jurisdicción. Si hubo algún punto de fricción entre ellos, las partes han decidido tirar pelillos a la mar y celebrar juntos un día tan especial.
Los contrayentes lucían radiantes, ambos con modelos exclusivos que no podemos desvelar para no sabotear la exclusiva de nuestros compañeros de la revista Hello, pero sí podemos decir el presidente del gobierno, contra todo pronóstico ha abandonado el tradicional traje color azul mecánico para enfundarse un terno más sobrio. La verdad es que a ellos todo les sienta bien. Son dos fenómenos.
Una vez terminada la ceremonia, de la que nos hemos enterado de todo por el escaso grosor de las paredes del salón, y podemos afirmar que ha sido normalita, sin alardes. Como son ellos y como es el oficiante. Código Civil por aquí, os declaro por allá. Nada especial. No como otros que no son capaces de pasar desapercibidos, como la hija de Aznar, cuyos invitados recibieron una especie de salvoconducto para ir a parar al talego a su finalización.
Ya fuera del salón, multitud de curiosos agolpados frente a la barrera perfectamente protegida por los fornidos miembros de de Levantina de Seguridad. Ni un incidente y nada de arroz ni otras garruladas. Todo muy sobrio.
Una vez finalizada la ceremonia, y ya constituidos como marido y mujer, abandonaron la sede judicial con destino al lugar donde se iba a celebrar el convite, que no era otro que el incomparable marco de la cervecería Císcar 26, sita en el lugar que su propio nombre indica, adonde llegaron los contrayentes a bordo del Peugeot que utilizó Sánchez para recorrer España después de que el partido le diera la patada, y nuestro reportero corriendo dado que no tenía permiso de la redacción para coger un taxi. La puerta del lugar, pese a estar custodiada por dos grandes como Koldo García y el todoterreno Óscar López, fue un auténtico coladero para gente que no estaba invitada al ágape. Amiguis de la novia y compis de cabecera de manifestación del "Solo el sí es sí" o "Corrupción no" como Mª Jesús Montero, Carmen Calvo o la inefable Pilar Alegría tomaron posiciones temiéndose la avalancha que luego se vendría encima. Por parte del novio, su hermano, varios ministros y fontaneros como Leire Díez, que lucía un espectacular diseño con forma de llave inglesa. No faltó José Luis Ábalos (lo valiente no quita lo cortés) ni Gallardo, el fenómeno extremeño de la eterna sonrisa y la nula dignidad.
Pero no hay boda sin sorpresa y esta la dio Santos Cerdán, que acudió elegantemente engrilletado, custodiado por dos miembros de la Guardia Civil que le habían acompañado en su viaje desde la bonita localidad de Soto del Real, quienes le liberaron de sus esposas para que pudiese saludar a la peña. Muy emotivos sus abrazos con los compañeros que no aprovecharon la ocasión para salirse por la gatera ante la mirada perpleja del de bigote de Císcar 26, un poco sobrepasado por todo lo que estaba sucediendo. Fue especialmente emocionante el reencuentro de Pedro y Santos, algo así como el "Luis, sé fuerte" de Rajoy a Bárcenas, pero cara a cara y muy sentido.
Como en todas las bodas, hay que señalar la lista de los ausentes: Javier Hidalgo, el de Air Europa, por razones obvias, las mismas que el rector de la Complutense. También se echó de menos a representantes de otros partidos políticos. Los del PP, concretamente estaban afaenados buscando apoyos en aquellos que votaron a Sánchez cuando interpuso la moción de censura a Rajoy. Y es que en cuestiones de poder, la dignidad pasa a un segundo plano.
No sabemos si acudió algún integrante de los socios de gobierno porque llegó un momento en que Koldo cogió su coche con destino a Benidorm y Óscar López se tiró más de tres cuartos de hora convenciendo a los periodistas de lo bien que había reaccionado el gobierno frente a los casos aislados e identificados que se descubrieron. Con estas dos ausencias la cosa se desbordó, llegó un momento que la gente no cabía, los baños estaban repletos, algunos de pie encima de la barra, otros comiendo en la cocina. Tan caótico que recordaba la boda de Lolita. Tuvo que intervenir el novio para decir "Si me quereis, irsen", y así se fue vaciando el local con la intervención de los agentes que custodiaban a Cerdán. Aún quedaba la verbena a cargo del grupo Taburete, regalo de Luis Bárcenas que no pudo acudir personalmente al evento. No tenemos noticias de cómo fue el tema de la música porque a nuestro reportero le sentaron mal las patatas bravas y se tuvo que ir a casa tirando la papilla por la calle. Rogamos sepan disculparnos.
Jajajaja. Fino y muy agudo como siempre
ResponderEliminarMuchas gracias. Aún se quedaron cosas en el tintero. No quería hacerlo muy largo.
EliminarBodorrio estival🕺💃😅
ResponderEliminarPues sí. Eso es un bodorrio y no lo de Bezos que da caguera.
EliminarJajajajaja!! Caustico,sagaz y ocurrente. Muy bueno!!
ResponderEliminarMuy agradecido al reportero explotado. Espero que después de haber potado las bravas esté en perfectas condiciones de deleitarnoa con otra de sus crónicas. Menos mal que el convite no fue en el ventorro porque habría puesto a su dueño al borde del suicidio
Muchas gracias. El reportero está amonestado por decir que eran las bravas cuando se tomó ocho gin tonics. Se chivó Ximo Puig, que creo que iba por allí poniéndose y quitándose el peluquín mientras bebía con el amonestado.
EliminarJajaja. Muy bueno. Me has recordado el estilo de relato de Eduardo Mendoza
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