NO VA MÁS
VA PARA PABLO Y PILAR Lo que está ocurriendo en Ucrania y en Palestina nos está condicionando nuestra felicidad. No puedo entender que alguien me diga que es feliz sabiendo que cuando llegue a su casa va a contemplar las impresionantes imágenes que día sí, día también, nos proporcionan los informativos. Parece una espiral en que cada día supera el horror de lo contemplado el anterior. Están muriendo niños, familias enteras, todos los días, sin que ya sepamos qué decir ni qué hacer, por lo que , por momentos emerge esa rabia contenida y nos vuelve más irascibles. Y eso es lo que les ha sucedido a aquellos que no han tenido otra ocurrencia que sabotear una prueba deportiva que, lejos de depender de gobierno alguno, es producto del emprendimiento de unos empresarios que sufragan una prueba deportiva con la ayuda que le proporciona la p...